Cuando dos personas amantes del cine comienzan a hablar, corren el riesgo de introducirse en una espiral de fotogramas, actores, música y directores con difícil salida o conclusión, sobre todo si el medio que utilizan son los 140 crueles caracteres de Twitter. Sin embargo, es el “durante” y no el final lo que lo convierte en un viaje placentero. Más aún si la persona con la que lo compartes es Javier Lezaola (Gran periodista, experto en cine y mejor conversador: @javierlezaola )

Por ordenar nuestros gustos en cine y básicamente por entretenernos, decidimos hacer una lista de las diez mejores películas españolas de la historia y sin atender a demasiados criterios férreos, a lo largo de la tarde surgió por sí misma la regla de no repetir director. Ninguna más.
Las he ordenado cronológicamente pues haber hecho un ranking real por calidad o gustos propios nos hubiera llevado tiempo indefinido. Hagan su lista propia, como mejor les plazca y estará perfecta.

Calle Mayor (Juan Antonio Bardem, 1956): Terrible historia sobre la rancia y oscura vida de provincias (en palabras de Javier Lezaola
“una historia de terror”) a la que la censura franquista quiso hincar el diente sin mucho éxito por suerte y que nos sumerge en la crueldad de los hombres bromistas que simulan un enamoramiento ante una inocente Betsy Blair, “solterona” de la época y genialmente dirigida por un Bardem soberbio.

Viridiana (Buñuel, 1961): Humor negro que enfrenta y desordena la moralidad de los protagonistas mientras satiriza a la burguesía y al catolicismo. Paco Rabal y Silvia Pinal en constante baile de seducción contra todo ello., luchando entre la moral y los deseos de ambos. Genial la música de Haendel en ciertos momentos y si me lo permitís, un guiño glorioso el soltar el pelo de Silvia Pinal cuando se abandona a su pasión.

Plácido (Berlanga, 1961): Si decimos aquello de “siente un pobre a su mesa” casi tendríamos el resumen de esta joya de Berlanga (con guión compartido con Azcona). Poco habría que añadir para entender de nuevo aquí la ruindad de la sociedad burguesa llevando a un “pobre” a cenar a sus ricas casas en Nochebuena como penitencia por su hipocresía mientras Plácido sufre por no poder pagar la letra de su mísero carro. Cassen y José Luís López Vázquez destacando sobre un elenco de actores maravillosos que han formado parte íntima del cine de Berlanga.

Los Santos Inocentes (Mario Camus, 1984): Basada en la novela homónima de Miguel Delibes y protagonizada por Terele Pavez, Alfredo Landa y paco Rabal, Los Santos Inocentes fueron aquellos a los que la incultura y sencillez servían a lo “señores del cortijo” para humillarlos y tratarlos con el mayor de los desprecios ante la resignación de los que no conocían otra manera de vivir. Entre miserias y cacerías de los señoritos discurre la vida de ésta familia, hasta que uno de ellos mata de un disparo el pajarillo del niño deficiente cuya existencia se basaba en cuidarlo y protegerlo. Mal final para el señorito y su escopeta.

Tasio (Montxo Armendáriz, 1984): Elegir una película de Armendáriz es una dolorosa tarea. Montxo Armendáriz acaricia el cine con manos de artesano y mirada de artista. Una mezcla letal para enamorarte de sus obras. Hablar de Montxo es hablar de sinónimo de Cine, con mayúscula y eso hace que cada película sea un regalo envuelto que hace la misma ilusión por su forma, apariencia y contenido. “Tasio” es especial sobre todo porque lo es para su director y así lo transmite. Conoció personalmente al hombre en el que basó su personaje, un tipo libre que no creía más que en lo que su monte le daba. Un hombre de férreos principios y anécdotas triviales con las que hizo de su vida su única religión. Y con este hombre, Montxo Armendáriz construyó una obra de arte, una oda a la amistad y al amor en ocasiones. Una oda a la muerte o a la tristeza de la soledad en otras. Pero una obra de arte.

Amantes (Vicente Aranda, 1991): Cabiamos de tercio. Abran sus mentes al cine de Aranda y a su musa Victoria Abril. Abran sus mentes al erotismo y la sexualidad de ésta actriz que devora la cámara casi sin pretenderlo. Abran sus mentes a una película que volviendo a la España de la posguerra e intentando con magnífico resultado ser tenue, gris y oscura se vuelve en ocasiones un retrato íntimo de tres personajes detrás de sus pretensiones: Casarse la criada inocente y enamorada (Maribel Verdú), despertar sexualmente (Jorge Sanz) y financiar sus oscuros negocios (Victoria Abril). Es una película sencilla, con final costumbrista y muy cruel dónde Victoria Abril rezuma sexualidad con sólo colocarse bien la costura de las medias mientras sube una escalera.

No podríamos escuchar un villancico más triste que el de “Nochebuena” en esta película, ni dejar de recordar cómo el fruto de las pasiones de unos mata a otros.

Belle Epoque (Fernando Trueba, 1992): Nuevamente con Azcona como guionista, nos encontramos ante una delicia de fotografía y de paisajes costumbristas en una película que te deja oler cada rincón de la casa y de la campiña desde la butaca. Una parodia elegante y con buen humor de la Guardia Civil, la Iglesia o la burguesía caricaturizados cada uno por un actor mejor que el anterior. Transgredido todo por el componente sexual que tiene como finalidad descubrir cada una de las facetas femeninas representadas en las 4 hijas del protector de Jorge Sanz. Quizás encontraría la mujer perfecta con un poco de cada una y podría decidir de cuál está enamorado. A destacar un Fernán Gómez soberbio y Gabino Diego que, tan acostumbrados nos tiene a bordar este tipo de papeles ridículos llenos de humor. Un guión hilado tan fino que cuesta no recordarlo aunque pasen los años.

Torrente (Santiago Segura, 1999): Muchos no estaréis de acuerdo en introducir en esta selección una película de estas características y quizás es un poco de eso lo que nos ha llevado a contar con ella. Piensen que aunque en la superficie sea una película banal, de risa fácil en ocasiones, vulgar en su totalidad si me apuran, Santiago Segura nos hace una descripción bastante detallada y quizás (sólo quizás) llevada al extremo de una parte de la sociedad que siento decirlo, convive con nosotros. Esa parte “casposa” y simple de la realidad que nos rodea está genialmente compuesta por escenas de esta película. Sólo que, quizás, no lo vemos desde nuestro cómodo sillón de casa y durante 90 minutos seguidos, para poder criticarlo tan mordazmente. Es una película original, diferente y con múltiples registros. Cuentan que Oliver Stone opinó: “Es la película más asquerosa que he visto en mi vida pero me he reído mucho” Qué más queremos…

Todo sobre mi Madre (Pedro Almodóvar, 1999) Si no habéis visto la panorámica de Barcelona iluminada, de noche, mientras suena “Tajabone” de Ismael Lo, no podéis saber lo que es amar el cine de Almodóvar. Miles de tópicos rodean sus películas (Cine por y para mujeres, escenas surrealistas, travestis y demás) Ninguno es totalmente cierto, simplemente gusta o no gusta.” Todo sobre mi madre” es una película sobre la soledad que dejan los seres queridos cuando se marchan (con la muerte o por abandono) y la hilvana entre las diferentes historias de sus protagonistas aderezadas con guiños a grandes obras como “All about Eve” o “Un tranvía llamado deseo”. Me sería imposible elegir entre las actuaciones de la gran Marisa Paredes, la rompedora Cecilia Roth, la siempre natural Candela Peña, la dulzura personificada en esta película de Penélope Cruz o la magistral actuación de Antonia San Juan. Con BSO de Alberto Iglesias y una fotografía abrumadora, mereció ese Oscar.

Los Lunes al Sol (Fernando León, 2002): El “progreso” que parece instalarse en las vidas ajenas que rodean a estos 5 amigos recientemente en paro por el cierre de los astilleros, no es más que un espejismo. Imágenes similares al principio y fin de la película nos narran la desesperanza, el abandono y la crueldad que sienten cada uno de ellos en su particular circunstancia y en su similar situación. Claramente quedan definidos los inconvenientes para afrontar nuevas etapas laborales y un marcado concepto de cuál es el papel de la mujer como “sustento emocional” de la familia que pasa por este trance injusto. “La cuestión no es si creemos en Dios, sino si Dios cree en nosotros. Yo creo que Dios no cree en mí”. Sin palabras. Leones de la pantalla como Javier Bardem o Luis Tosar para esta película de sobresaliente que cierra hoy esta lista de joyas.

…………………………………..

No nos hemos olvidado de grandes películas como “Volver a empezar”, “Amanece que no es poco”, “Barrio”, “Vacas”, “La comunidad”, “Secretos del Corazón” y tantas otras que nombramos como grandes del cine que son. Pero había que elegir 10, cuando uno no tiene que elegir todo es más sencillo. Aunque lo bueno de esto es recordar con cada conversación de estas características  que tenemos un cine espectacular, lleno de buenas historias contadas por mejores cineastas y que siempre hay alguien como nosotros a los que les gusta compartirlo.

Dar las gracias y dedicar este post a Javier Lezaola, por ser la otra parte de estas conclusiones y por compartir conmigo su pasión por el cine.

Podéis seguir el blog de Javier desde el siguiente  enlace. En estos momentos tiene publicada esta maravilla: “Las rubias de Hitchcock “

https://javierlezaola.wordpress.com/2015/01/08/las-rubias-de-hitchcock/